48 horas en la Suiza Sajona

Suiza Sajona: un bello y desconocido lugar en la Alemania profunda

Conocida como el Estado Libre de Sajonia, la Suiza Sajona es uno de los 16 estados federados de Alemania. Se encuentra en el centro-este del país y su capital es Dresde. Dispone de una red de ferrocarril que funciona perfectamente y recorre cada uno de los pueblos encantadores de la zona. No obstante, nosotros alquilamos un coche para tener mayor libertad. Hoy nos centraremos en la Suiza Sajona, aunque también se puede visitar Bautzen, Görlitz o Chemnitz.

La ruta de fin de semana, partiendo desde Freiberg, fue por el Parque Natural Suiza Sajona (Sächsische Schweiz), también conocida como la montaña del Elbsandstein (Elbsandsteingebirge), que es una región ubicada en la parte más oriental del estado federal de Sajonia que hace frontera con la República Checa. Se encuentra a tan sólo 30 minutos de Dresden y es conocida por sus montañas y sus rutas de senderismo y escalada.

48 horas Suiza Sajona

1. Pirna: primera parada en este encantador pueblo a orillas de Elba. Conocida como “la puerta a la Suiza Sajona”. Se puede disfrutar del precioso casco antiguo y se puede llegar en tren, barco de vapor, bus o coche.

2. Fortaleza de Königstein: es uno de los lugares más visitados de la zona. Construido en el siglo XVI, se trata de un castillo medieval que fue remodelado en los siglos XVII y XVIII que sirvió como refugio al tribunal de Sajonia y posteriormente de cárcel de la que era casi imposible escaparse. La fortaleza alberga varias exposiciones temporales y permanentes. La entrada cuesta 10€ y existe un pequeño bar en los alrededores para tomar una bebida o salchichas.

3. Bad Schandau: aquí hicimos noche, es una de las localidades más turísticas de la zona. Es conocida por sus balnearios. Destaca un balneario famoso por sus fuentes ferruginosas (data de 1730). Una de sus atracciones es el ascensor secular de 50 metros de alto que lleva a un mirador. Hay que pagar por subir y realmente las vistas de la zona se ven desde cualquier alto. También es famoso su tranvía histórico de color amarillo, conocido como Kirnitzschtalbahn.  Dicho tranvía te lleva hasta la cascada de Lichtenhain. El paseo es bonito, y merece la pena subir, pero la “cascada” no es nada del otro mundo. Siempre puedes tomar algo contemplando la naturaleza en el bar que hay justo al lado.

 

4. El bastión (Bastei).  Es una curiosa formación rocosa que se levanta a doscientos metros del Elba. Un puente de 1851 y distintas pasarelas conectan estas rocas. El lugar ofrece una panorámica impactante del conjunto del parque y las vistas son espectaculares. Es conveniente llegar a primera hora de la mañana para poder aprovechar las rutas de senderismo. Todas ellas están muy bien señalizadas con diferentes grados de dificultad. Uno de los paseos conduce al “baluarte” y por 3€ se accede a una serie de pasarelas, escalinatas y miradores espectaculares sobre el río Elba. Para no tener que esperar mucho en el barco que conecta el parking/estación de tren con el pueblo, se aconseja llegar temprano. Si eres un loco de la fotografía, las mejores instantáneas las encontrarás al atardecer.

Bad Schandau.

Bastei

A tener en cuenta. Dependiendo del plan en el que vayas podrás realizar estas excursiones en uno ó dos días. Hay estación de tren en cada uno de los pueblos a orillas del Elba. Desde todos estos pueblos se puede llegar a todas estas atracciones naturales. El hotel en el que nos alojamos era el Hotel Ostrauer Scheibe (Alter Schulweg 12. Bad Schandau OT Ostrau). Es un hotel con encanto, perdido en medio de la montaña. La relación calidad-precio es muy buena y en su restaurante hay gastronomía de la zona muy rica. Lo único malo es que está enfocado a turistas alemanes y no harán nada para facilitarte la estancia (el inglés no forma parte de su filosofía de empresa hotelera)

 

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