Los imprescindibles de Praga

Praga una ciudad apasionante y encantadora.

Hace unas semanas nos fuimos de fin de semana a Praga. La verdad es que es una ciudad apasionante y encantadora. Si lo vuestro es comer, beber o intentar combatir el calor en pleno Agosto ya os dejamos una serie de lugares imprescindibles en nuestro post 5 planes para combatir el calor en Praga pero si lo que buscáis es una ruta más convencional y tradicional para no perderos nada aquí os dejamos nuestra lista de los imprescindibles de Praga:

Día 1.- Llegada a Praga el viernes por la tarde. Nosotros llegamos a la estación central de tren y nuestro hotel estaba a 5 minutos andando. Nos alojamos en el City Inn y la verdad es que no se lo recomiendo a nadie a no ser que quieras tener una experiencia peculiar (hay una opinión bastante extensa en Tripadvisor por si te interesa) Una vez asentados decidimos pasear un poco para ver el atardecer y tener una primera toma de contacto, en nuestro camino hacia el Puente de Carlos pasamos por:

– La Torre de La pólvora

– La casa municipal de Praga

– La plaza de la ciudad vieja con su reloj astronómico

– Paseo por callejuelas comerciales llenas de turistas que llevan al puente

Puente de Carlos, el lugar más visitado y fotografiado de la ciudad. Atraviesa el río Moldava y divide a la ciudad en dos: La Ciudad Vieja (Staré Mesto) y la Ciudad Pequeña (Malá Strana)

Muro de John Lennon: Una vez fotografiamos todo lo habido y por haber nos metimos por la zona de Mala Strana (ciudad pequeña) y llegamos al Muro de John Lennon en frente del Palacio Buquoy. Es una pared símbolo del régimen comunista, pocos días después del asesinato de Lennon apareció su retrato y alguna letra en esta pared. La policía política las borraba pero al día siguiente volvían a aparecer. Hoy en día se entiende como un monumento a la libertad de expresión

Calle más estrecha del mundo: nos pusimos a caminar hacia el otro lado para buscar un restaurante que teníamos apuntado en nuestra libreta y nos encontramos con esta callejuela. Está muy cerca del Museo de Kafka y cuenta con un semáforo en ambos extremos que regula a circulación.

– Cena en Lokal, un restaurante con varios locales en Praga. Tenéis más información aquí

– Paseo nocturno por el puente y la plaza de la ciudad vieja.

Día 2.– Teniendo en cuenta la ola de calor que acechaba la ciudad, decidimos madrugar para aprovechar la brisa mañanera.

Castillo: nos armamos de valentía y subimos ANDANDO hasta el castillo. El trayecto es bonito (y empinado) pero nos dejó descubrir preciosas tiendas y pequeñas panaderías/pastelerías, que de haber subido en tranvía no hubiésemos descubierto.

– Recorrimos su interior antes de que apareciesen millones de turistas y disfrutamos del Callejón de Oro y la Catedral de S. Vito. Aquí he de comentar que desde la última vez que fui ha cambiado. En el callejón de Oro han puesto unos tornos como los del metro (que quedan fatal) y cobran una entrada de 10€ para poder entrar. Eso sí, te ofrecen millones de entradas para ver un montón de cosas y ya te advierten que el gasto mínimo son esos 10€ que te dan derecho a visitar el callejón y la catedral entre otros. Excuso decir que me parece horrible semejante sistema.

– Bajamos por la famosa escalinata y como estábamos sedientos decidimos tomar algo con unas vistas magníficas desde la colina Petrin. Para ello cogimos el funicular (En la calle Ujezd). Esta colina en su cima tienen la Torre Petrin, inspirada en la Torre Eiffel y con 60 metros de altura.

– Después de este refrigerio teníamos fuerzas suficientes para bajar la colina andando, bajo la sombra de sus árboles y pasear hasta la Casa Danzante, obra del arquitecto checo Vlado Milunic y Frank Gehry que se inspiraron en la famosa pareja de baile de cine (Fred Astaire y Ginger Rogers) En su última planta tiene un restaurante y en su azotea una terraza, pero decidimos ir a comer a un sitio muy cercano y con gran tradición.

– Comida en U Fleku en la calle Kremencova 11. Se trata de una taberna típica checa donde nada más sentarte te ponen medio litro de cerveza (buenísima por cierto) y en cuanto ven que estás a punto de acabarla te la cambian por otra llena, que no te falte de nada!!! Por supuesto probamos el goulash que estaba bueníiiiisimo. He opinado en Tripadvisor sobre ello.

– Después de comer nos fuimos a pasear por las calles comerciales como Uprasné Brány, Jakubská o Stupartská para llegar finalmente a la Plaza de Wenceslao, el lugar donde se inició la caída del comunismo. Si sigues hasta el final de la plaza te encontrarás con el Museo Nacional y la Ópera Estatal. Por supuesto por el camino es necesario comerse un Trdelnik, que es un nombre impronunciable pero que es una delicia.

– Para cenar te proponemos comprar en los puestos callejeros de la plaza de la ciudad vieja y sentarte a admirar todo lo que pasa alrededor o si prefieres un restaurante menos turístico pero tradicional acércate hasta la Calle Narodni.

Día 3.- Último día e intenso, ya que cogíamos el tren a las 18.00 horas. Después de descansar y un buen desayuno nos acercamos hasta el Barrio Judío (Josefov). Barrio en el que si quieres ver algo, hay que pagar.

– Compramos la entrada más barata que nos salió a 300 coronas checas cada uno, más o menos unos 10€, esto nos daba derecho a visitar el viejo cementerio Judío, la sinagoga Maisel, la sinagoga Pinkas, la sinagoga Klausen, the ceremonial hall y la sinagoga Española. ¡Ojo! con esta entrada no está permitido entrar en The Old-New Synagogue (hay que pagar más) y realmente es una sinagoga digna de ver.

– Empezamos nuestra ruta en el Ceremonial Hall una sala ceremonial con tradiciones y costumbre judías. ¡Ah! se me olvidaba, tampoco se pueden sacar fotos, para ello también hay que pagar.

– A continuación nos fuimos hasta el Viejo Cementerio Judío. No tengo palabras, es un cementerio, si, pero es precioso e impresionante. Una mezcla entre tétrico y bello. Tenía muchísimas ganas de conocerlo ya que en mi visita anterior no lo había visitado y realmente valió la pena.

– Continuamos la ruta por la Sinagoga Maisel donde se muestra la historia de los judíos en Bohemia y Moravia; la Sinagoga Pinkas, un monumento a las víctimas checas y moravas de la Shoah con dibujos de los niños de Terezín y la Sinagoga Klausen donde puedes ver más utensilios y objetos de las tradiciones y costumbres judías.

– Por último terminamos en la Sinagoga Española, la sinagoga que más me impresionó por su belleza, sin duda.

– Tras terminar nuestra ruta por el Barrio Judío, comimos y descubrimos algunas esculturas de David Cerny que nos faltaban por ver. Se trata de un escultor “loco” al que le han dejado poner su obra por el centro de Praga.

*Si disponéis de más tiempo os aconsejamos:

– Asistir a un espectáculo de “Teatro Negro”. Se trata de un teatro característico de la ciudad donde los actores están completamente vestidos de negro y actúan sobre fondo negro con objetos iluminados. La más popular es la obra “Aspects of Alice” en la Calle Karlova (cerca del Puente de Carlos) y cuesta aproximadamente 30€

– Visitar Vinohrady, la nueva zona donde yuppies y urbanitas saborean cafés de diseño. Podrás descansar en su tranquilo parque o visitar boutiques de diseño.

– Mercado callejero. En verano es imprescindible visitar el River Town en el barrio Molejovice. Es un antiguo mercado de Praga que se remodeló y es uno de los más visitados de europa con 60.000 metros cuadrados. Abre de lunes a viernes hasta las 18.00 horas y los sábados hasta las 13.00

– Si lo que te gusta es codearte con los famosos y gente de bien no puedes dejar de visitar el Kampa Restaurant “el comedor de los famosos”. Un restaurante con terraza con vistas al Puente de Carlos donde la cena te costará sobre 50€ por persona (sin grandes lujos)

 

* Si quieres ver más fotografías de Praga no dudes en seguirme en Intagram o Tumbrl . Encontrarás el álbum completo en Facebook

 

 

 

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