25 cosas que ver un fin de semana en Londres.

Cada vez que me voy de viaje me gusta hacer un barrido por internet con las opiniones e informaciones de otros viajeros. Así que hoy voy a poner mi granito de arena: 25 cosas que ver un fin de semana en Londres.
Me encanta viajar, pero cierto es que no tengo apenas vacaciones y por eso tengo que aprovechar ofertas de fin de semana. Este fue uno de esos viajes.  Relámpago y con alojamiento en casa de un amigo. Esta vez dejé la gastronomía a un lado, me centré más en caminar y aprovechar el tiempo.

Día 1. Viernes

A las 14.00 cogimos coche rumbo Oporto para coger nuestro avión de TAP Portugal que nos llevaría a Londres. Información práctica:

1. Peajes Portugal. Básicamente desde Santiago (nuestro origen) hay que seguir por la A3 dirección Oporto y coger la autovía A41 para el aeropuerto. El momento “peajes de Portugal” causó revuelo y nadie sabía como hacer, pero es bien fácil. En la A3 (autopista) pagáis como siempre, en este caso 8.60€ por trayecto. En la autovía es el “lío” ya que hay que pasar por unos arcos y comprar un aparato especial. Pero podéis entrar en Correos Portugal y desde allí hacer la gestión por internet. Hay una opción de pagar ida y vuelta al aeropuerto para matrículas extranjeras (sobre 2€ y algo). Os imprimís el recibo y punto.

2. Parking aeropuerto de Oporto. tras probar varios, me quedo con el parking ANA. Tiene infinidad de posibilidades y lo puedes gestionar todo por Internet. Probamos el servicio de dejar el coche en la entrada y que te lo entreguen al llegar (más caro). La última vez lo dejamos en el parking 6 (exterior y a 3 minutos andando de la terminal) en el que te sale el aparcamiento a 4€/día.

3. Llegada a Londres (Gatwick). Con retraso, cómo no. Llegamos a las 20.30. Aquí vimos millones de opciones para ir al centro de Londres y la verdad es que en la propia terminal está todo muy bien señalizado. Estas son las opciones:

Easy bus. De la compañía de Easy Jet, aunque puede cogerlo cualquier persona. Se trata de furgonetas/micro buses que salen con bastante frecuencia con precios que rondan los 6/10 pounds. Es la alternativa más barata aunque tarda sobre 1 hora y algo en llegar. Supongo que también dependerá del tráfico. Se pueden comprar los tickets por Internet y hay muchas ofertas.

National Express. Más o menos lo mismo que el anterior pero en un bus de los de toda la vida.

Gatwick Express. Por mucho que he buscado en todos los lados pone que es un poco timo. ¿Por qué? Pues porque tarda 30 minutos en llegar a Victoria Station por 19.90 pounds y existen otros trenes que pueden tardar de 5 a 10 minutos más que pueden salir a 10-15 pounds.

Southern: este fue el medio que elegí. El ticket del tren cuesta 15 pounds  y tarda 40 minutos a Victoria Station. Iba a comprarlo por internet pero vi que aún comprándolo online tenías que pasar por ventanilla. Así que directamente lo puedes comprar allí. Nno sé si existe alguna rebaja por comprarlo por Internet.

Thameslink. Es otro tren pero con diferentes paradas en Londres. En función de la zona de la que quieras ir te puede venir mejor.

De todas maneras, en la página web del aeropuerto de Gatwick también tenéis mucha información con sus enlaces. Como en el avión ya nos dieron “cena”  decidimos ir directamente a dormir.. Bueno, tema metro ya mira cada uno la mejor alternativa.

Un dato importante es sacarse la Oyster Card . En Victoria Station tenéis ventanillas para comprarla, pero creo que si la compras por Internet con antelación te la mandan a casa y sale un pelín más barata. Básicamente es una tarjeta para moverse por Londres en metro y bus. Con esta tarjeta los tickets salen más baratos. Nosotros compramos la tarjeta (5 pounds de fianza) y la recargamos con 10 pounds. Tienes que pasar la tarjeta por un lector amarillo cada vez que entras y sales de un medio de transporte y te van descontando. Puedes ir recargándola en diferentes puntos de Londres y en el metro (en el bus no, algo un poco extraño). El día que nos fuimos en unas ventanillas del metro la entregamos y nos devolvieron los 5 pounds de fianza y el dinero que nos había sobrado de la tarjeta. Todo un invento.

Día 2. Sábado

7 de la mañana, suena el despertador. Ducha y a la calle. Nuestro alojamiento estaba en Goodge Street (cerca del British Museum). Paramos en un bar cercano a tomarnos un English Breakfast y a caminar. Itinerario que seguimos:

  • China Town. Completamente vacío, normal eran las 8.00 de la mañana de un sábado.
  • Picadilly Circus. Sin mucha gente, perfecto para sacar millones de fotos.
  • Trafalgar Square. Empieza a llegar gente en modo “excursión” unas cuantas fotos y a seguir caminando.
  • Buckingham Palace. Desde Trafalgar Square fuimos por The Mall caminando hasta el palacio de Buckingham. Aconsejo mirar el horario de cambio de guardia en Internet. Suele ser a las 11.30, pero no todos los días. En nuestro caso tocaba en Domingo, pero consideramos que podíamos seguir viviendo si no lo veíamos. Así que en este punto que cada uno decida.
  • Hyde Park. Seguimos caminando por Constitution Hill hasta llegar a Hyde Park Corner para coger un metro hasta South Kesington. Aquí cabe la posibilidad de pasear por el parque o ir a Harrods, pero teníamos el tiempo cronometrado y era necesario ver dinosaurios.
  • Natural History Museum. Abre a las 10.00 horas y llegamos a las 10.15, y menos mal. Los museos en Londres son gratis y es un plan perfecto para los fines de semana, al salir del museo pudimos ver que la cola para entrar era infinita. En este museo nos centramos en la parte de los dinosaurios y alguna sala más. En total una hora aproximadamente.
  • Abadía de Westminster. Cogimos de nuevo el metro de South Kesington hasta St.James Park. Rodeamos y contemplamos la abadía
  • Parlamento (Big Ben). Seguimos caminando por la calle. Esta parte y hacia la hora de mediodía se puede describir como riadas de gente. Intentamos sacar unas cuantas fotos y cruzar el puente para tener otras perspectivas del Big Ben. Parada en un puesto de la calle para recargar energías.
  • London Eye. En una visita anterior a Londres los planetas se alinearon para que pudiese subir sin hacer apenas cola al London Eye. Esta vez era un suplicio. Realmente me parece mucho dinero para unas vistas de un día nublado con lluvia. Así que decidimos pasear y seguir caminando por esa orilla del Támesis.
  • Tate Modern. En el paseo pudimos pararnos en un Mercadillo de tiendas pequeñas, puestos artesanales y puestos de comida. Por supuesto con música amenizando. Callejear y encontrarte este tipo de cosas es un placer en Londres. Llegamos a la Tate, con un mercadillo navideño en una de sus puertas.
  • Millenium Bridge. Cruzamos el puente mientras observamos a mano derecha el London Bridge. Desde el puente de frente se puede contemplar St.Paul´s Cathedral. y merodear por sus alrededores.
  • Covent Garden. Callejear por las calles de Covent Garden y parar para sentarse y comer algo.
  • Horse Guard Parade. Llegamos hasta Charing Cross con un café en las manos para ver a la Horse Guard. Asombroso como los caballos posan quietos a pesar de la cantidad de gente que quiere sacarse fotos con ellos. Cruzamos el palacio y llegamos hasta St.James Park.
  • St. James Park. Nos perdimos por su caminos mientras nos hacíamos amigos de los patos y las ardillas que merodean por el parque. Volvimos a The Mall imaginándonos que en cualquier momento aparecería la Reina en su carruaje.
  • Oxford Street y Regent Street. Hora de hacer algunas compras y ver el ambiente. Además nos tocó con luces navideñas, totalmente de película.
  • Soho. Callejeamos por el Soho con visita obligada a Carnaby Street. Paramos a tomar una pizza en Pizza Pilgrims, un lugar muy acogedor, con buena pizza y buena relación calidad precio.

De vuelta a casa pasamos por Leicester Square, China Town (de noche) y Tottenham Court Road. Dejamos todas las cosas en la habitación, ducha y a vivir la vida nocturna. Nos perdimos para ver el ambiente del Soho (increíble) y nos fuimos con unos “autóctonos” a tomarnos unas pintas. Me quedé sorprendida de lo que beben los ingleses, no tienen fin. Y también me quedé alucinada de lo poco abrigados que van. Yo con mi jersey de lana y el resto en sandalias, sin medias y con escotes y minifaldas y SIN ABRIGO. ¡Señores! que estamos en Noviembre. Aquí depende de cada uno, pero sería bueno acostarse a una hora prudente para poder aprovechar el día siguiente.

Día 3. Domingo

Camden Town. Cómo me gusta. Nos pasamos toda la mañana callejeando y viendo un poco de todo. Comimos en uno de sus mercados. Creo que en este sitio puedes encontrar de todo, y cuando digo de todo es d-e-t-o-d-o. Cogimos un bus hasta Hyde Park y como el trayecto nos llevó 20 minutos, nos subimos a la parte de arriba para seguir turisteando con plano en mano.

Hyde Park. En nuestro caso fuimos a Hyde Park que había Wonderland una especie de feria mega gigante navideña. Te sientes como un niño sonriendo por doquier y fascinándote con todo. La verdad es que merece la pena. Como siempre con millones de puestos de comida, donde nos tomamos un vino caliente, que buena falta hacía. Metro y a por las maletas.

Soy un poco loca de los horarios, pero os aconsejo que vayáis con bastante tiempo de antelación al aeropuerto. Normalmente Victoria Station está LLENA  de gente. Entre que haces cola para devolver la Oyster Card, comprar el billete de Southern en la máquina, encontrar la plataforma, etc. pasa el tiempo volando. El tren iba lleno (y es un trayecto de 40 min) con gente de pie.

Cierto es que nos quedamos con ganas de mucho más: más mercadillos de los que nos habían hablado, Notting Hill, visitar el British Museum, ir a un musical… entre otras cosas. Pero para una toma de contacto nos llegó.

CONCLUSIÓN: Hay que repetir.

 

 

 

 

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